Admito que
cuando empecé a leer Doctor Engel, lo hice por la portada. Creo que como la mayoría
de mujeres. En muchas ocasiones, una imagen vale más que mil palabras y ésta era
impresionante, para qué negarlo. Pero a medida que me adentraba en las
palabras, fui descubriendo que la imagen no le hacía justicia a la historia.
Porque Doctor Engel va más allá de un cuerpo envidiable enfundado en un
uniforme y que nos hace suspirar sólo con verlo.
Doctor Engel
es una historia increíble que trata un tema de rabiosa actualidad para
desgracia de todos, de una forma natural y sencilla pero completamente
atrapante. Con cada capítulo sufres por Natalia y su desdicha.
Odias a Mario, por denigrarla y hacerle creer que no vale nada. Amas a César, por ayudarla a salir del hoyo en que se ha hundido. Adoras las locuras de Laura. Te intriga Álex y su seriedad. Quisieras enviar a Erika de vuelta a Alemania sin billete de vuelta. Y siempre te mantienes en tensión por saber qué pasará con todos ellos cuando termina un capítulo.
Odias a Mario, por denigrarla y hacerle creer que no vale nada. Amas a César, por ayudarla a salir del hoyo en que se ha hundido. Adoras las locuras de Laura. Te intriga Álex y su seriedad. Quisieras enviar a Erika de vuelta a Alemania sin billete de vuelta. Y siempre te mantienes en tensión por saber qué pasará con todos ellos cuando termina un capítulo.
Pero aparte
de la historia en sí, que me parece de las mejores que he leído, lo que
realmente me gusta es la lección existencial que nos da Elena con ella. La vida
puede golpearnos fuerte y enviarnos a la desesperación, puedes llegar a
sentirte sola en medio de una multitud, tu miedo puede paralizarte hasta el
punto de no saber qué hacer, puedes sentirte menos que nadie por las hirientes
palabras de otros; pero siempre, si tú estás dispuesta a luchar, hay una salida
a todo eso. Siempre hay gente que te dará su mano para que la sostengas y
puedas ver la luz tras la oscuridad. Siempre, pase lo que pase, lo importante
eres tú. Tu felicidad. Tu orgullo. Tu dignidad.
Con Doctor
Engel hemos aprendido que siempre tenemos opciones. Que por muy negro que
veamos nuestro futuro, siendo valientes y plantando cara a la vida, podemos
cambiarlo. Sinceramente, sólo por eso, ya me habría enganchado a esta historia.
Por último,
sólo dar las gracias a Elena por ser la increíble persona que es. Gran escritora,
cierto, pero mejor amiga todavía. Mereces todo el éxito de este mundo. Aquí
estaré apoyándote en cada proyecto que emprendas, pero también deseando seguir
formando parte de tu vida en muchos otros aspectos porque eres sin duda la
mejor.




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